El antiguo Cinema Almirante: el corazón cultural del Parque Figueroa

En pleno corazón del Parque Figueroa se alza una estructura que guarda historias en sus muros: el antiguo Cinema Almirante. Inaugurado en los años 70, este cine vivió una vida intensa pero breve: apenas 17 años de actividad, hasta que en 1987 cerró sus puertas para siempre, víctima del auge del vídeo doméstico y el cambio en las formas de consumir cine.
Era un espacio pensado para reunir a decenas de vecinos en torno a la gran pantalla, y su diseño seguía los estándares de los cines de invierno que proliferaban por Córdoba.
Perteneció a la familia Sánchez-Ramade, conocida por haber gestionado numerosas salas tanto de invierno como de verano. Durante años, este cine fue punto de encuentro, ocio accesible y cultura compartida. Hasta que el progreso tecnológico y la falta de rentabilidad lo empujaron al olvido.

El paso del tiempo no borró el edificio, pero sí fue desdibujando sus posibilidades. En algún momento se planteó transformarlo en un gimnasio con piscina, aprovechando sus más de 1.200 metros cuadrados. Incluso existió un proyecto arquitectónico completo que respetaba la estructura y la estética original del edificio, pero nunca llegó a realizarse.
Más otro alcalde visitó el recinto y propuso reconvertirlo en un hotel para personas mayores, en colaboración con la familia propietaria. Pero aquella idea también se quedó en el aire.

Según informaciones que hemos encontrado en internet, el edificio estuvo en venta por más de 1.000.000 de euros. Finalmente, una conocida cadena de gimnasios lo ha adquirido y ha comenzado su rehabilitación para ofrecer un nuevo servicio al vecindario.
Después de más de 35 años de abandono, por fin parece que el antiguo Cinema Almirante volverá a tener vida, esta vez transformado en un moderno gimnasio que permitirá a los vecinos entrenar, cuidarse y reencontrarse en un espacio que, aunque distinto, seguirá siendo parte del alma del barrio.




